Luezas y la Regadera.

Esta es de las típicas rutas donde el desnivel acumulado no muestra la dureza real de la misma, ya que con 1700 de acumulado, la sensación en las patas es de mucho más, se nota que no es lo mismo realizar ascensos por pistas, que por senderos, donde hay que poner fuerza, atención y pericia al mismo tiempo.

Salimos de Logroño por los habituales caminos que nos van acercando a Clavijo, en este caso realizamos el habitual que pasa por debajo de la peña del castillo, reponemos ya que no tendremos agua hasta Luezas.

 

Continuamos por la pista, ahora recién arreglada y en muy buen estado, pasamos por el atajo de victor como viene siendo habitual, y enfilamos la dura subida a peña Aldera, en esta ocasión además las últimas lluvias nos la han dejado hecha un barrizal de donuts.

 

Una vez coronamos, continuamos y tomamos el desvió de Trevijano, antes de llegar nos desviamos a la derecha, hacía Soto, y aquí y antes de bajar tomamos un pequeño atajo que nos dejará en el camino real de Luezas, justamente en la parte menos dura. El atajo aunque sencillo, es complicado de seguir, algún montón de piedras que he dejado ayuda, es 100% ciclable, pero eso ya depende de la técnica de cada uno, sólo hay dos pasos complicados.

Ahora tenemos por delante unos kilómetros de suave ascensión rodeados de bosque y algún que otro escalón, que hace que no podamos perder la atención al sendero, personalmente para mi, es una ascensión espectacular, siempre que te acompañe la forma física para poder disfrutarlo, porque aunque fácil en general, te exige.

 

Ya en Luezas y con el fin de evitar el camino sobre el pueblo que se suele llenar de barro del que pisan las vacas, decidimos atajar por un pequeño sendero que nace en la última casa del pueblo y que finalmente por las praderas nos deja en el inicio de la senda de Luezas.

Desde aquí tomamos el desvió por la senda de Arao que nos deja en las praderas, estás senda es bastante rápida, fácil y disfrutona, aunque tiene alguna que otra trampa y no hay que perder la atención. Ya en las praderas, decimos bajar por la de miraflores, algo más lenta y embarrancada que la de las canteras, pero visualmente más espectacular.

 

Salimos de Viguera, buscando la pista de Urilla en Castañares, para al poco dejarla por un camino en mal estado y con fuerte desnivel, que nos va acercando al inicio de la senda de las Planas, senda sencilla, con algún repecho importante, y con algún descanso, que nos deja en la pista que va a Sorzano.

Al poco de ir por la pista, la dejamos, para seguir ascendiendo por sendero, este con un primer tramo con mucho desnivel, pero que luego es bastante llevadero, nos vuelve a dejar en el camino que nos lleva a la regadera, el último tramo hasta alcanzarla, tiramos de pata, ya que la cantidad de ramas, piedras, hojas, hace muy difícil la ciclabilidad, pero son sólo unos metros.

Alcanzada la regadera, ya en la parte donde no hay que mojarse los pies, conocida como tramo invernal, la gozamos un rato, tramo fácil, si desnivel, rápido, terreno en muy buen estado, vamos una gozada.

Salimos a las praderas y vamos buscando la senda del bosquecillo, hoy el primer tramo era un barrizal, pero al poco mejora y llegamos al cortafuegos, desde aquí por los habituales pasando por prado salobre y a casa con las pilas cargadas. Con mejor terreno hubiésemos gozado más, hoy estaba un pelín justo de agua en alguna zona, buena ruta para los días de calor que se avecinan.

Powered by Wikiloc

COMENTARIOS

Añade tu comentario